El avión salió con un poco de retraso, pero cuando llegamos a Barcelona estaba la guagua (aquí la llaman de una forma rara, “autobús”). No nos había abandonado.
El camino se nos hizo un poco largo, duró entre un cuarto de hora y 15 minutos.
Cuando llegamos al hotel nos recibieron como siempre, con mucho cariño. Veli y doña Elvira nos estaban esperando (con la cena calentita).
Mañana nos tenemos que despertar a la 7:30 para bajar a desayunar a las 8 (menudo madrugón).
A las 9 saldremos para Llivia a alquilar el equipo (esquís y botas) y luego, directos a estrenar las pistas.
NOTA: Ayer no funcionaba internet en el Hotel, por ello el retraso en la publicación.

¡Hola! que envidia, mira que quedarnos en Tenerife para pasar frío. Veo que los cuarto de hora siguen teniendo más o menos 15 minutos.
ResponderEliminarSigan contándonos cositas y disfrutando